Roland-Garros 2005

Roland-Garros 2005

Nadal: un toro en el ruedo

El 12 de junio de 2005 un toro saltó al ruedo de la pista central. Rafael Nadal, de 19 años, porte arrogante y marcados músculos. Y ya con esa edad toda esa confianza. Ausente por lesión durante los dos torneos anteriores, el español logró alcanzar la final la primera vez que tomaba parte. Sí, el pirata con el pañuelo en la cabeza no era desconocido en el circuito. Ya había sido noticia en Monte Carlo y Roma. Durante las dos semanas de torneo, este depredador de la pista dura con el devastador golpe de derecha acabó con su compatriota David Ferrer y con el francés Sébastien Grosjean. En la semifinal contra Roger Federer, el número uno del mundo, el joven rebelde envió al maestro de vuelta a revisar sus libros. Para el tenista suizo Rafael Nadal es más que un simple adversario. Es un incordio al que ya no puede batir en pista dura.¡Increíble! En la final que le enfrentó al argentino Mariano Puerta, Rafael Nadal, algo sobrecogido por la ocasión, cedió el primer set al perder el tie-break. Pero con su fuerte temperamento y sus ojos negros, el joven español que celebraba cada punto ganado gritando “¡Vamos, vamos!”, volvió al ataque. Su temperamento guerrero envidiado por todo el circuito estaba en su máxima expresión. Apabulló al argentino y ganó su primer torneo de Roland-Garros en cuatro sets (6-7, 6-3, 6-1, 7-5). ¡Había nacido una estrella! Un momento para el recuerdo: Zinedine Zidane, jugador del Real Madrid por aquel entonces, entregó al tenista mallorquín de Manacor el atractivo trofeo de vencedor. Como suele hacer, Rafael Nadal mordió el trofeo. Su insaciable apetito nunca ha vuelto a fallar. Ha permanecido invencible en Roland-Garros desde 2005.