21/05 - CANNES DAILY SOBRE ENTER THE VOID

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21/05 - CANNES DAILY SOBRE ENTER THE VOID

Un viaje de Tokio a Cannes

21 de mayo de 2009 — Cuando se estrenó Taking Woodstock de Ang Lee la semana pasada, el Festival de Cine de Cannes se inundó de nostalgia hippie. Unos cuantos veteranos del festival se reunieron para recordar un día de primavera de 1969 (tres meses antes de que el festival de música de Woodstock tuviera lugar en Nueva York), cuando Dennis Hopper, Peter Fonda y Jack Nicholson protagonizaron Easy Rider y se pasearon juntos por la Croisette. ¿Qué ha pasado con los días de paz, amor y entendimiento? ¿A dónde se han ido todas las flores?No sabemos nada de las flores, pero sabemos lo que le pasa a la gente que toma demasiadas drogas. Acaban como los personajes de Enter the Void de Gaspar Noé. No, no pretendemos decir que todos aquellos que toman drogas alucinógenas acaban recibiendo un tiro en Tokio y después flotan por la ciudad esperando la reencarnación. Eso es básicamente lo que le pasa a Oscar (Nathaniel Brown) en Enter the Void. O al menos eso es lo que nosotros creemos que le pasa. Sólo vemos la cara de Oscar una o dos veces en toda la película, reflejada en un espejo. La primera media hora está rodada como si estuviésemos viendo a través de las pupilas dilatadas de Oscar y como si estuviésemos fumando su pipa llena de DMT. Entonces la cámara de Noé gira, se mueve y da vueltas para seguir al espíritu incorpóreo de Oscar por y sobre todo sobrevolando Tokio. La última parte de Enter the Void se centra en la parte de atrás de la cabeza de Oscar y tanto el argumento como la propia película se vuelven más borrosos por momentos. La hermana de Oscar, Linda (Paz de la Huerta), es una stripper, lo que le permite pasarse la mayor parte de la película desnuda. El novio y chulo de Linda y los colegas drogatas de Oscar van y vienen pero no dejan demasiada huella.No confundan Enter the Void con una película sobre drogas... es una película que compite con las drogas. Ver Enter the Void puede ser lo más próximo que se puede estar de alucinar sin tener que ver de verdad como tus propios dedos se convierten en salamandras. Qué más es, esta tercera película de Gaspar Noé es un colocón. Y menudo colocón extraño y largo (163 minutos en su encarnación actual) es.Enter the Void se habría sentido como en casa en Cannes en 1969. El Libro de los muertos tibetano ocupa un lugar destacado, al igual que el DMT, el GHB, la datura y el LSD. Aún así, estamos en 2009 y hoy se podían oír las críticas de algunas de las personas que acudieron al estreno de la película en el cine Lumière. Las burlas y la gente que se marcha del cine no parecen afectar a Noé, aunque probablemente se estuviese sintiendo demasiado exhausto por la velocidad como para que le afectase. Ha estado trabajando sin pausa casi un mes para que Enter the Void estuviese lista para el festival de Cannes (donde se da la casualidad de que compite, entre otras, con Taking Woodstock). Noé se ha pasado 10 años escribiendo el guión (sí, Enter the Void tiene guión) y trabajó igual de duro para conseguir los efectos especiales y los movimientos de cámara adecuados. En la conferencia de prensa que siguió a la proyección vespertina, Noé nos contó que le sorprendía no haber oído más quejas. «Esperaba que la gente abucheara y silbara», dijo. «Eso me gusta». — Randall KoralEste año NESPRESSO ha cubierto Cannes desde todos los ángulos. Vincent Maraval nos ofrece su visión de las películas que su empresa, Wild Bunch, presenta durante el festival (« Un Autre Regard », en exclusiva en la página web de NESPRESSO, todos los días a las 18 horas). Y Randall Koral, el corresponsal de NESPRESSO en Cannes, nos ofrece sus impresiones de las películas y las fiestas día a día (« Cannes Daily », a las 11 horas CET).